martes, 23 de noviembre de 2010

Alteraciones de la articulación. Las Dislalias

El concepto de dislalia corresponde al trastorno en la articulación de los fonemas, o bien por ausencia o alteración de algunos sonidos concretos o por sustitución de estos por otros de forma improcedente. Se trata de la incapacidad para pronunciar o formar correctamente ciertos fonemas o grupos de fonemas, Pascual, P., 1992: 27

Las dislalias se clasifican en cuatro tipos:

1. Dislalia evolutiva.

Los requisitos para la articulación de los fonemas de un idioma son la madurez cerebral y del aparato fonoarticulatorio. Las dislalias evolutivas desaparecen con el tiempo y nunca deben ser intervenidas antes de los cuatro años, Gallardo, J. y Gallego, J.L., 1993: 172.

La dislalia evolutiva se manifiesta en aquella fase del desarrollo del lenguaje infantil en la que el niño no es capaz de repetir por imitación las palabras que escucha, de formar los estereotipos acústico-articulatorios correctos, dichas dificultades articulatorias si persisten más allá de los cuatro o cinco años se pueden considerar como patológicas, Pascual, P., 1992: 28.

Las dislalias evolutivas son anomalías articulatorias que se manifiestan en edades tempranas, propias del desarrollo evolutivo del niño. A partir de los seis o siete años si persisten tales errores de articulación se pueden considerar como patologías, Serón, J. M. y Aguilar, M., 1992: 285.

2. Dislalia funcional o práxica.

La dislalia funcional práxica es una alteración producida por un mal funcionamiento de los órganos articulatorios, Gallardo, J.R. y Gallego, J.L., 1993: 172.

La dislalia funcional es un defecto en el desarrollo de la articulación del lenguaje, por una función anómala de los órganos periféricos en la que se dan las anomalías coincidentes con el concepto general de dislalia, sin que existan trastornos o modificaciones orgánicas en el sujeto, sino tan sólo incapacidad funcional, Pascual, P., 1992: 27.

En la dislalia funcional no existe ningún trastorno físico ni orgánico que justifique esta alteración, sino una incapacidad funcional. Estos autores argumentan que los errores cometidos por los niños persisten más tiempo que los que presenta un niño normal, Serón, J.M. y Aguilar, M., 1992: 286. Se dan cuatro tipos de errores:

• Sustitución. Se da en los casos en que el niño articula un fonema en lugar de otro. Ejemplo; gabo por rabo.

• Omisión. Se da en los casos en que el niño no articula los fonemas que no domina. Ejemplo; gobo por globo.

• Inversión. Se da en los casos en que el niño no puede articular un fonema y lo intercala con otro sonido. Ejemplo; palato por plato.

• Distorsión. Se da en los casos en que el niño produce un sonido de una forma distorsionada e incorrecta, generalmente aproximada al fonema correcto.

Para denominar a los distintos errores que se dan en las dislalias se utilizan las terminaciones del griego “tismo” o “cismo”, de esta forma se clasifican los tipos más frecuentes de sustituciones o distorsiones, Serón, J, M y Aguilar M., 1992: 286:

• Rotacismo: Defectos de articulación del fonema /r/.

• Lambdacismo: Defectos de articulación del fonema /l/.

• Sigmatismo: Defectos de articulación del fonema /s/.

• Gammacismo: Defectos de de articulación los fonemas /c/, /g/, /k/ y /q/.

• Deltacismo: Defectos de articulación del fonema /d/ y /t/.

• Mitacismo: Defectos de articulación del fonema /m/.

• Rinoartria: Defectos de articulación del fonema /m/, /n/ y /ñ/.

Cuando los fonemas se sustituyen por otros en ese caso la denominación de los errores se acompaña del prefijo “para”, por ejemplo: Paralambdacismo, error que consiste en la sustitución del fonema /l/ por otro fonema.

La dislalia funcional se denomina también desorden fonológico ya que el niño presenta una mala organización de su sistema fonológico, siendo este sistema el establecimiento de un inventario fonético y las reglas de producción.

3. Dislalia audiógena.

La dislalia audiógena está causada por una deficiencia auditiva. El niño o la niña que no oye bien no articula correctamente y confundirá fonemas que ofrezcan alguna semejanza al no poseer una correcta discriminación auditiva, Gallardo, J.R. y Gallego, J.L., 1993: 172.

Las dislalias audiógenas son problemas de articulación producidos por deficiencias auditivas. Una hipoacusia dificulta el reconocimiento y la reproducción de sonidos que son semejantes, la gravedad estará determinada por el grado de pérdida, Serón, J.M. y Aguilar, M., 1992: 289.

La elaboración del lenguaje precisa la percepción auditiva, por lo que para conseguir una correcta articulación es necesario poseer una correcta audición, la identificación de este déficit responde a la hipoacusia en mayor o menor grado que impide la adquisición y el desarrollo del lenguaje, dificulta el aprendizaje de conocimientos escolares, trastorna la afectividad y altera el comportamiento social Pascual, P., 1992: 33.

4. Dislalia orgánica.

La dislalia orgánica es el trastorno de articulación motivado por causas orgánicas, la alteración afecta a los órganos del habla, bien por anomalías anatómicas o malformaciones y cuya denominación son disglosias, Serón, J.M. y Aguilar, M., 1992: 289.

La dislalia orgánica es el trastorno motivado por alteraciones orgánicas, Pascual, P., 1992: 34.

Las alteraciones orgánicas causadas por lesiones del sistema nervioso que afectan al habla se denominan disartrias.

El problema de articulación en la disartria es debido a causa de una lesión cerebral, quedando dañados los nervios craneales, produciéndose una parálisis o ataxia de los músculos de los órganos fonatorios, el tono muscular se verá alterado a consecuencia de la lesión cerebral manifestándose hipotonía o hipertonía, se producirán dificultades para mover los órganos bucales en la deglución, el soplo y la masticación.

La anartria, es la imposibilidad de articular correctamente los fonemas.

Las alteraciones orgánicas causadas por anomalías anatómicas o malformaciones de los órganos de la fonación se denominan disglosias.

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